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2.1.3

 Sonido y silencio

Continuando con la naturalización de la división ternaria a nivel corporal y perceptivo propongo una dinámica de actividad y descanso en línea con la incorporación de elementos tímbricos, que nuevamente serán desarrollados por las palmas, en este caso para lograr una sonoridad grave y otra aguda. 

Realizaremos este trabajo sobre la idea de un compás ternario de cuatro pulsos (12/8), que estará representado por la marcación espacial ejecutada por los pies, además de regida por la voz, que contará los cuatro pulsos del compás (sea con cuenta numérica o de fonemas). 6/8).




 

Como decíamos, trabajaremos sobre una dinámica de registro grave y agudo en las palmas, que ejecutarán las tres corcheas de cada pulso. Obtendremos el registro grave percutiendo en nuestro pecho con golpes alternados de nuestras palmas, en tanto que el registro agudo será realizado golpeando nuestras palmas entre sí. Veamos la representación gráfica de estas dos opciones en un compás de 6/8, grave por debajo de la línea, agudo por encima.

Así, volviendo al compás de 12/8 y la idea de actividad/descanso mencionados más arriba, sobre la base de los pies y la voz, las palmas realizarán los tres ataques de corchea del primer pulso del compás en registro grave, seguidos de un silencio de negra con puntillo que ocupará el segundo pulso; luego atacaremos las siguientes tres corcheas del tercer pulso en registro agudo, permaneciendo en silencio el cuarto pulso. Así, tendremos ataques en un pulso sí y un pulso no, como se detalla en el gráfico abajo.

Considero importante transitar el contraste entre la actividad y la no actividad ya que el silencio nos aporta un espacio para reforzar, como un eco, la idea ejecutada, abriéndose una dimensión que se manifiesta como un espacio reflexivo para evocar el evento sonoro que acaba de suceder. El silencio nos aporta entonces ese espacio para el diálogo, en el cual puede resonar y ser reforzada la idea ejecutada, aunque también otros sonidos de nuestro imaginario sonoro podrían aparecer, revelándose el silencio como un ámbito para la creatividad. De hecho, la música supone una relación estrecha entre sonido y silencio.
Siguiendo con nuestra línea de trabajo habitual, el próximo paso será habitar diferentes configuraciones que surgen de la combinación entre los elementos presentados. Así, pensando en los cuatro pulsos del compás de 12/8, la dinámica de actividad/descanso podrá realizarse siguiendo el esquema un pulso sí uno no, lo que nos da dos posiciones posibles, como vemos en el gráfico a continuación. Nótese que se señalan apenas los dos pulsos donde hay actividad, de lo que se desprende cuáles serán aquellos que presenten descanso.

Pero esta modalidad también puede pensarse realizando dos pulsos consecutivos de actividad y dos de descanso. Lo que nos da cuatro posibilidades más.
 


Vemos que esta actividad nos ofrece una interesante perspectiva con relación al compás y a los diferentes balances e identidades sonoras que caben dentro de él, aspecto que se enfatiza con la utilización de diferentes registros. 
Si quisiéramos profundizar aún más en esta exploración, podríamos ejecutar todas las configuraciones presentadas, pero invirtiendo los registros, lo que nos da seis posibilidades más de configuración. Dos con un pulso de actividad y uno de descanso.
 
GRÁFICO 1.3.6

Y cuatro con dos pulsos consecutivos de actividad y dos de descanso. 





GRÁFICO 1.3.7